En este artículo de opinión, David Castro, de Glintt Global, explica el papel que desempeñará el llamado low-code (sistemas de programación simplificados) en el desarrollo de software a corto plazo.
La democratización del desarrollo de aplicaciones es ahora una realidad inevitable, impulsada en gran medida por el auge de las plataformas low-code. Al simplificar y agilizar el proceso de creación de aplicaciones, estas plataformas permiten que una gama más amplia de personas, independientemente de su nivel de habilidades técnicas, participe activamente en el desarrollo de soluciones digitales. Sin embargo, a medida que más personas se involucran en el proceso de desarrollo, surgen desafíos significativos en términos de gobernanza y control.
En este contexto, la calidad de las aplicaciones se convierte en una preocupación central. Con la facilidad de creación que ofrecen estas plataformas, existe un riesgo creciente de comprometer la calidad de las aplicaciones desarrolladas. Las aplicaciones mal diseñadas pueden provocar fallos y costes adicionales de corrección y mantenimiento.
La seguridad es otra preocupación crítica en cualquier proceso de desarrollo de aplicaciones. Con la democratización del desarrollo surgen desafíos, ya que usuarios menos experimentados pueden introducir vulnerabilidades en aplicaciones, poniendo en riesgo datos sensibles e información confidencial.
Además, la falta de control sobre el proceso de desarrollo puede provocar infracciones de cumplimiento y importantes implicaciones legales. Las organizaciones se enfrentan al reto de garantizar que las aplicaciones que desarrollan cumplan con normativas como GDPR, HIPAA y PCI-DSS.
Para afrontar estos desafíos, es esencial implementar estrategias de control efectivas al desarrollar aplicaciones en plataformas Low-Code. Esto garantiza que los usuarios estén al tanto de las mejores prácticas de desarrollo, seguridad y cumplimiento.
La formación adecuada, revisiones de código y auditorías periódicas para evaluar la calidad, seguridad y cumplimiento de las aplicaciones desarrolladas ayudan a identificar y corregir problemas antes de que se vuelvan críticos.
Por otro lado, implementar controles de acceso y permisos para garantizar que solo los usuarios autorizados tengan acceso a las funcionalidades de desarrollo y configuración en plataformas Low-Code es fundamental.
La democratización del desarrollo de aplicaciones a través de plataformas Low-Code ofrece oportunidades emocionantes para la innovación y el crecimiento. Sin embargo, es esencial reconocer y abordar los desafíos asociados a la gobernanza del proceso de desarrollo. Adoptando estrategias de control sólidas, las organizaciones pueden garantizar que las aplicaciones que desarrollan cumplan con los más altos estándares de calidad, seguridad y cumplimiento normativo. Con grandes poderes vienen grandes responsabilidades.
David Castro, jefe de Low-code en Glintt Global
Fuente: visao


