A pesar de años de debate sobre la computación en la nube, solo el 31,65% de las empresas españolas utilizan actualmente servicios en la nube, según el reciente Whitepaper de Cloud Nation 2025 de Grupo Aire. Aún más llamativo: más del 50% de las empresas almacenan menos del 25% de sus datos en nubes públicas.
Todavía existe una brecha de confianza
Para Roberto Alfonso, director general de Glintt Next en España, esta lenta adopción se debe principalmente a la falta de confianza y comprensión:
“Muchas empresas—especialmente las pymes—todavía temen por la seguridad de sus datos en la nube. Prefieren lo familiar a lo que perciben como un salto arriesgado. El verdadero reto es construir confianza. Una vez que las empresas se dan cuenta de que la nube les ayuda a gestionar mejor sus datos—no a perderlos—empiezan a adoptarlo.”
Conceptos erróneos y barreras culturales
Según Yribarren Muñoz, CIO en QDQ, la adopción de la nube también se ve obstaculizada por una amplia falta de educación:
“La mayoría de la gente no entiende del todo qué es ‘la nube’ ni cómo les beneficia, ni personal ni profesionalmente. Existe la creencia de que los servicios en la nube son solo para grandes empresas tecnológicas, aunque la gente los use a diario en redes sociales y plataformas de streaming.”
¿Qué está frenando a Cloud?
Para Pablo Gil, Account Manager de Datacenter y Cloud en Altia, las barreras son una combinación de factores técnicos, culturales, económicos y regulatorios:
· Infraestructura heredada: Muchos sistemas críticos siguen funcionando en las instalaciones debido a software obsoleto, licencias perpetuas o hardware totalmente amortizado.
· Preocupaciones de seguridad: A pesar de que los hiperescaladores invierten miles de millones en ciberseguridad, muchas empresas temen “perder el control” de sus datos.
· Complejidad operativa: Los modelos de nube requieren nuevas habilidades (DevOps, FinOps) y prácticas de gobernanza. El miedo a que el proveedor se comprometa a ralentizar la toma de decisiones.
· Modelos de costes malinterpretados: El pago por uso introduce volatilidad en los costes operativos. Sin prácticas sólidas de FinOps, los costes pueden dispararse y alimentar el mito de que “la nube es demasiado cara”.
· Escasez de talento: La falta de profesionales certificados en la nube dificulta la ejecución de proyectos a gran escala.
Muñoz también señala la resistencia organizativa:
· Miedo al cambio
· Falta de liderazgo digital interno
· Percepción de costes vs. estrategia de optimización
· Dificultad para migrar sistemas heredados a arquitectura cloud-native
Visión, Estrategia y Ejecución Inteligente
Como explica Jaime Balañá, Director Técnico de NetApp Iberoamérica:
“El crecimiento de la nube es innegable—el 98% de las empresas ya están migrando—pero eso no significa que los desafíos estén resueltos.”
El último Informe de Complejidad de Datos de NetApp revela que el 55% de las empresas españolas siguen citando la seguridad como su principal preocupación en la nube, seguida del control de costes y la complejidad arquitectónica. De hecho, el 75% de las cargas de trabajo permanecen alojadas en las instalaciones.
“Migrar a la nube no consiste solo en mover cargas de trabajo, sino en hacerlo con inteligencia. Gestionar entornos híbridos y multicloud requiere arquitectura unificada, visibilidad operativa y talento especializado”, concluye Balañá.
Glintt Next: Transformación de la nube con propósito
En Glintt Next, ayudamos a organizaciones de los sectores sanitario, farmacéutico y tecnológico a tender puentes entre innovación y ejecución. A través de modelos híbridos, diseño orientado al cumplimiento normativo y soporte localizado, guiamos a cada cliente a través de un viaje en la nube seguro, escalable y estratégico.
La adopción de la nube está creciendo, pero el éxito reside en cómo se hace.
Fuente: Computer World

